ACERCA DE TURULATA

Mi nombre es Angélica Sanz, nací en Madrid aunque resido en Valencia, y mi inquietud por la creatividad la llevo de serie desde muy pequeña. Con 7 u 8 años ya adoraba a los animales, y en la pared de mi habitación pintaba grandes murales con caballos sobre un enorme papel bien sujeto con chinchetas. En mis juegos de niña eran seres reales a quienes cepillaba sus crines, alimentaba y deseaba buenos días y buenas noches. Seres a los que yo daba vida y me acompañaban en mis juegos.

Esa gran imaginación la heredé de mi padre. Él era escritor y siempre me inculcó que no hay mejor magia que la que tú mismo creas a través de la lectura, porque en la mente de cada uno la misma historia se percibe de forma distinta.

Así fue como ya sabía desde muy joven, que mi profesión estaría ligada a la acción de crear y, aunque siempre me sentí atraída por el mundo de la moda, estudié Interiorismo y me convertí en decoradora. Lo fui durante 21 años, hasta que comencé a sentir una visceral llamada interior. Era una necesidad de crear objetos con mis propias manos, objetos palpables con los que llegar más allá del espacio con el que había trabajado durante tantos años. Una necesidad de crear desde un mundo tangible y romper con tantos años viviendo en el espacio abstracto.

Siempre estuve enamorada del mundo de la moda, me encantaba combinarla con los accesorios más originales que encontraba, y cuando no lo hacía los fabricaba yo misma. Me gustaba elaborar mis propios complementos, para mí y para mis amigas, a las que se los confeccionaba por encargo. Eran tan llamativos y gustaban tanto que de repente estaba creando y comercializándolos sin apenas darme cuenta. Había encontrado aquello que me llenaba y donde podía volcar toda mi imaginación, sin más límites que los que yo misma me impusiera. Había encontrado la que desde entonces es mi profesión, y un día, caminaba por la calle, manteniendo un diálogo conmigo misma, buscando un nombre que definiera mi proyecto y esa tarde de verano, surgió el nombre de Turulata. Éste también debía hablar de mí, puesto que era mi propia personalidad la que deseaba que se reflejara en mi trabajo, y de pronto apareció en mi cabeza esa divertida palabra.

Ella cuenta cómo y quién soy: es soñadora, optimista, transparente, camaleónica, cercana, desenfadada y sí, un poco "loca" en el mejor sentido de la palabra, y desde entonces, ¡hace ya 11 años!, ese paraíso de color de Turulata se ha convertido en mi pasión, la que trato de acercar a mujeres como yo, que no se conforman con lo políticamente correcto, con lo que se lleva o está de moda. A lo largo de estos once años mi gran experiencia con mi trabajo me ha permitido trabajar en colaboración con grandes figuras y grandes firmas de la moda como Francis Montesinos, para quién diseñé y fabriqué dos colecciones de complementos para dos ediciones de la Mercedes Fashion Week, o Rubio Kids para quién también diseñé y fabriqué dos colecciones de accesorios de moda infantil.

El mundo de Turulata solo es apto para aquellas mujeres decididas y valientes, que se quieren reafirmar con una identidad propia y divertirse, sin miedo, mostrándose como son en cada momento. Si tú eres así, has llegado al sitio correcto. ¡Bienvenida a Turulata!